Los católicos saben que antes, durante y después de la confesión (enorme liberación la del perdón por otra parte), hemos de hacer acto de contricción, propósito de enmienda, confesión de los pecados y cumplimiento de la penitencia.
Pues bien, Madoff, judío, aunque ignoramos si practicamente o no de su religión de origen, parece ser que está dando muestras de pretender reparar el daño causado, “en la medida en que pueda”, según ha declarado a The Wall Street Journal, en su edición digital.
Para ello, ha puesto en manos del FBI un listado de propiedades, casi todas inmobiliarias, y de cuentas corrientes en paraíso fiscal (no identificado en la referida edición digital), para que sus víctimas estafadas (creemos que más bien hay que hablar de cómplices estafadores, al menos en un grueso importante), << sean resarcidas de los perjuicios irrogados por su actuación>> (sic, a partir de traducción del inglés).
Al parecer, prosigue la edición digital, y sin perjuicio de la valoración del monto de bienes y propiedades de Madoff, ascendería a 23.000 mlls. $, es decir, algo menos de la mitad estafada, 50.000.
En fin, que parece que a Madoff le ha tocado el espíritu de la navidad en lo más hondo.
Celebrémoslo.
Buen trading.


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